Digitaliza formularios, evidencia, firmas y reportes desde el lugar donde ocurre el trabajo. Defines la plantilla una vez y tu equipo la llena desde el celular: campos, fotografía, coordenadas GPS, archivos adjuntos y firma verificada por código. Al cerrar sale un PDF con tu marca, pegado a la actividad y listo para mandárselo al cliente.
El formulario impreso se llena con lápiz arriba de la camioneta, viaja doblado en un bolsillo, llega a la oficina tres días después y alguien lo teclea de nuevo. Y la foto que probaba todo se quedó en el teléfono del técnico, sin fecha confiable y sin relación con la actividad.
Un acta ilegible es un acta que no existe justo cuando el cliente reclama y necesitas mostrar qué se hizo.
Si el técnico sigue tres días más en terreno, tú facturas tres días después. La plata queda esperando en una carpeta.
Una persona vuelve a escribir lo que otra anotó a mano. Ahí se cuelan los errores que después nadie sabe explicar.
La mejor evidencia que tienes está en una galería personal, mezclada con fotos del asado, sin ubicación y sin dueño.
Una rúbrica en una hoja no acredita quién la hizo ni cuándo. Cuando hay discusión con el cliente, no te sirve.
Encontrar el acta de una visita de hace ocho meses significa revisar cajas. Nadie lo hace, así que nadie mide nada.
Una plantilla de documento es la lista de campos que hay que llenar para un tipo de trabajo. Cada vez que alguien la usa, FieldOps genera una instancia: una copia viva del formulario, amarrada a una actividad, con quién la llenó y cuándo.
Los campos que tiene que llenar quien ejecuta el trabajo, con cuáles son obligatorios.
Cada instancia guarda sus propios valores, su evidencia y su firma. Vive dentro de la actividad que la originó.
Un formulario digital que solo copia el papel no aporta gran cosa. La gracia está en los campos que el papel nunca pudo tener: la cámara, la ubicación, el archivo adjunto y la firma verificada.
Desde un número de serie hasta la descripción larga de lo que se encontró en terreno.
Mediciones, presiones, temperaturas, cantidades y horas. Datos que después puedes sumar y graficar.
Catálogos que tú defines para que todos respondan igual y los resultados sean comparables.
El corazón de cualquier checklist. Cumple o no cumple, sin espacio para la interpretación.
Cuándo se ejecutó, cuándo vence la próxima revisión, hasta cuándo dura la garantía del trabajo.
Se toma con la cámara desde la app, en el momento. Queda con su hora y su ubicación, pegada al campo que corresponde.
Dónde se llenó el formulario, con su precisión. Sirve para probar que el equipo estuvo efectivamente en la faena.
El certificado del proveedor, el plano, la guía de despacho o el PDF que trajo el cliente. Todo en el mismo lugar.
Y el campo que cambia todo: la firma. No es un garabato en la pantalla — se valida con un código enviado al firmante.
Cualquiera puede rayar una pantalla con el dedo. Por eso la firma en FieldOps ocupa un código de un solo uso: se le envía al firmante a su teléfono o a su correo, y recién cuando lo ingresa el documento queda firmado. Así queda registrado quién firmó, cuándo y desde dónde.
El técnico termina de llenar los campos en terreno y pasa el teléfono al cliente o al supervisor que recibe el trabajo.
FieldOps envía un código de un solo uso al teléfono o al correo del firmante. Tiene vencimiento y no se puede reutilizar.
Solo quien tiene acceso a ese teléfono o a ese correo puede completar la firma. Nadie firma por otro sin darse cuenta.
Nombre, contacto verificado, fecha, hora y ubicación quedan grabados junto al documento y viajan dentro del PDF.
Una imagen suelta en un chat no dice cuándo se tomó, dónde ni quién estaba ahí. La evidencia que se captura desde FieldOps llega con todo eso encima y queda pegada al campo del formulario que corresponde, dentro de la actividad.
Digitaliza formularios, evidencia, firmas y reportes desde el lugar donde ocurre el trabajo.
Nadie tiene que armar el informe en la noche. Cuando el formulario se cierra, FieldOps genera el PDF con el logo, los colores y el encabezado de tu organización, con los campos llenos, las fotos, las coordenadas y el registro de la firma adentro.
No hay que inventar procesos nuevos. Casi siempre la plantilla sale de un formulario que tu empresa ya usa — solo que ahora se llena en el celular, se firma en el lugar y sale como PDF.
| Documento | Quién lo llena | Campos que trae | Qué queda al cerrar |
|---|---|---|---|
| Acta de recepción conforme | Técnico en terreno | Equipo, trabajo realizado, foto del antes y el después, firma de quien recibe | PDF firmado en la actividad y enviado al cliente el mismo día |
| Informe de inspección | Inspector | Checklist por punto, nivel de riesgo, fotos de cada hallazgo, coordenadas | Informe con evidencia y las actividades correctivas que se desprenden |
| Checklist de mantenimiento | Cuadrilla de mantención | Sí / No por punto, mediciones, repuestos usados, observaciones | Historial por equipo para ver qué se le ha hecho y cuándo |
| Orden de trabajo firmada | Supervisor y cliente | Alcance, horas, materiales consumidos, firma con código | Respaldo para facturar sin tener que perseguir una conformidad por correo |
| Acta de entrega de equipo | Bodega o instalador | Número de serie, foto de la placa, ubicación, firma de quien recibe | Trazabilidad de dónde quedó cada equipo y con quién |
| Formulario de auditoría | Auditor interno | Preguntas con lista de opciones, archivos adjuntos, observaciones | Documento con autor, fecha y evidencia, imposible de reconstruir de memoria |
El objeto al que se pega cada documento: responsable, plazo, tareas, materiales y evidencia.
Donde se llena el formulario de verdad: cámara, ubicación y firma en el lugar del trabajo.
Plantillas que crean las actividades y los documentos que corresponden en un solo paso.
Cómo se conectan los módulos de FieldOps de punta a punta.
Mándanos uno de los formularios que hoy imprimes y te mostramos cómo se vería digitalizado en FieldOps: con tus campos, tu firma y tu PDF.