FieldOps mantiene el catálogo operacional de tus materiales —con costo estándar, lead time, lote y condiciones de conservación—, la lista de materiales de lo que produces o instalas, y el requerimiento de cada actividad. Cruzando eso con el stock y el consumo real de tu ERP aparecen las desviaciones y los quiebres semanas antes de que te golpeen.
La actividad decía "cambiar el sensor". Nadie revisó si quedaba sensor. El técnico maneja noventa kilómetros, abre la caja y recién ahí se descubre que el repuesto está en cero y que la reposición demora tres semanas. No fue un imprevisto: fue información que ya existía y que nadie cruzó a tiempo.
Un quiebre casi nunca aparece de golpe. Aparece con semanas de aviso, en datos que ya tienes.
No basta con el código y el nombre. Para planificar de verdad necesitas saber cuánto cuesta, cuánto demora en llegar, en qué unidad se mide, si hay que seguirlo por lote y cómo se guarda. Esos son los datos que después permiten calcular cobertura, costear una actividad y anticipar una compra.
El catálogo ordenado como lo ordena tu equipo. Buscar "sellos" tiene que traer sellos, no un listado alfabético de doce mil líneas.
La unidad en la que compras no siempre es la unidad en la que consumes. Al guardar ambas se evita el clásico "pedí 18 metros y llegaron 18 rollos".
El valor de referencia con el que se costea una actividad y contra el que se compara la compra real. Cuando se desvía, es un hallazgo — no un detalle contable.
Cuántos días demora en llegar desde que se pide. Es el dato que convierte un "me queda poco" en un "ya deberías haber pedido".
Para los rubros donde importa saber qué lote se instaló, en qué equipo y con qué documento de respaldo. Se activa solo en los materiales que lo necesitan.
Temperatura, humedad, vencimiento o cuidados especiales, visibles para quien lo va a usar en terreno y no enterrados en un manual.
Un tablero eléctrico lleva componentes. Una instalación lleva materiales y horas. Una mantención preventiva lleva filtros, sellos y un técnico durante media jornada. Todo eso es una lista de materiales: qué lleva, cuánto lleva y en qué unidad. Definirla una vez evita tener que recordarla cada vez — y evita que cada persona la recuerde distinto.
El requerimiento no es una nota suelta en la descripción: son líneas con material, cantidad y tipo de uso. Se traen desde el BOM cuando el trabajo sigue una receta conocida, o se cargan a mano cuando es una pega distinta. Y al cerrar, se reporta lo que realmente se usó.
Desde el BOM o línea por línea: material, cantidad esperada y tipo de uso — consumo, instalación, retiro o préstamo.
Con el catálogo y el stock del ERP a la vista se sabe si el material está, si alcanza o si primero hay que pedirlo.
Desde el móvil: cantidad real, lote instalado cuando corresponde y la evidencia que acompaña el trabajo.
El consumo reportado queda pegado a la actividad y viaja a tu ERP, que es donde se hace el movimiento de stock.
FieldOps no reemplaza el control de inventario de tu ERP. Le pone contexto operacional y lo convierte en decisiones con responsable y plazo.
El BOM dice cuánto debería llevar. El consumo del ERP dice cuánto llevó de verdad. Restar esas dos columnas es lo más barato que puedes hacer para encontrar plata perdida: mermas que nadie midió, recetas desactualizadas, registros mal hechos o un costo estándar que quedó viejo hace dos temporadas.
| Material | Esperado (BOM) | Real (ERP) | Desviación | En qué se convierte |
|---|---|---|---|---|
| Gabinete metálico 400 × 300 | 40 un | 40 un | 0,0% | Sin acción |
| Cable apantallado 4 mm | 720 m | 918 m | +27,5% | Actividad: revisar la receta y el método de corte |
| Sensor de presión T-40 | 80 un | 86 un | +7,5% | Actividad: medir la merma de instalación |
| Kit de sellado industrial | 40 un | 31 un | −22,5% | Actividad: verificar el registro de consumo |
| Prensaestopa M20 | 240 un | 243 un | +1,3% | Dentro de tolerancia |
El corte, la instalación o el retrabajo consumen más de lo que dice la receta. Se corrige el proceso o se corrige el BOM — pero primero hay que medirlo, no adivinarlo.
Cambió el diseño y la lista quedó igual. Se nota al tiro cuando la desviación cae siempre en la misma línea, orden tras orden.
Se ocupó y no se registró, o se cargó a la actividad equivocada. Una desviación negativa que se repite casi siempre es esto.
El material subió, el estándar no. La orden se ve rentable en el papel y no lo es. Se actualiza el maestro y se avisa a comercial antes de cotizar otra vez.
Actividades de compra, de investigación de la desviación o de corrección del proceso — con el material, la cantidad, el responsable y el plazo ya definidos, y con la evidencia y el lote adjuntos al cierre. La respuesta no queda en un informe: queda en la lista de alguien.
No es magia ni predicción: es aritmética con datos que ya existen. Tomas el stock disponible del ERP, le restas lo comprometido por las actividades abiertas, lo divides por el consumo promedio y te queda un número de días. Si ese número es menor que el lead time del material, ya estás atrasado — aunque todavía te quede stock en la bodega.
Actividades de abastecimiento o de redistribución creadas antes de que el quiebre ocurra, con el material, la cantidad y el plazo ya definidos, y con el responsable que tiene que emitir la orden. Después queda el registro de si se hizo a tiempo o no.
Anticipa quiebres, desviaciones y necesidades de compra.
Donde se define el requerimiento, se reporta el consumo real y queda la evidencia del trabajo.
De dónde salen el stock, el consumo y las compras que alimentan la cobertura y la desviación.
El asistente que detecta el riesgo, explica de dónde salió el número y propone la actividad.
Cómo se conectan los módulos de FieldOps en una sola operación trazable.
Te mostramos cómo se verían tu catálogo, tu BOM y tu cobertura con los materiales que realmente mueves, conectados a los datos que ya tiene tu ERP.